domingo, 13 de noviembre de 2011

Estambul 2011- Leonor

Supongo que ahora ya es oficial. Ahora ya podeis entender todos el por qué de mi pseudómino.

Mi pseudómimo es TOR TUGA cuando voy a esquiar junto con BJØRN DEILIG (Jacob), GERHARD LUHRENDREYER (Gabriel) y VERPA LUE (Tom). Ahora se entiende no?

Pero no voy a escribir aquí (con retraso) sobre mi (retrasada) llegada a la meta de los 15km en estambul (al menos llegué!)... no, no... aquí voy a escribir sobre nuestro fantánstico tiempo en Estambul!

Estambul ha sido la cúlminación de un sueño, y una celebración entrañable de nuestra amistad morroska.

De Estambul me quedo con la alegría de nuestra amistad,  la armonía de capas y capas de historia turbulenta, las vistas del mar de Mármara sobre el puente del Bósforo, la satisfacción de correr sobre suelo mojado de los jardines del Topkapi, el placer de la espuma del hamami sobre mi piel, el sabor del panellet de pistacho a la salida del Gran Bazar y con el eco de nuestras risas tras cuatro días de subidón desbordante.

Gracias, morroskos ! Ha sido excelente!

Llegamos a Estambul la noche del viernes 14 de octubre. Fuimos directos al hotel (de nombre romántico y con referencias literarias, Orient Express). Estabamos tan llenos de anticipación
y tan deseosos descubrir la ciudad que Tom y yo salimos a pasear, a pesar de pasar ya de la medianoche.

Valió  la pena ! Lo primero que vimos fue Hagia Sofia iluminada, al frente de la Mezquita Azul y enseguida entendimos que habiamos llegado a un lugar de culto y fascinación.

Al dia siguiente, desayuno morrosko donde nos encontramos !por fín! con Maria, Paloma, Espen y Jostein, que habian llegado la tarde anterior.  Jostein, María, Tom y yo nos fuimos a buscar los dorsales temprano y quedamos con los demás para un crucero por el mar de Mármara. Lloviznaba. En el palacio de deportes y congresos lo pasamos muy bien y María y yo hasta tuvimos tiempo de comprarnos unos impermeables para la carrera del dia siguiente. Llevabamos el tiempo un poco justo así que cogimos un taxi. Pero no ayudó mucho, porque había una cola increíble, y tuvimos que bajar del taxi a mitad del puente y echar a correr para llegar al barco. Para los morroskos, una corrida por el puente no es ningún problema, pero para nuestro fantástico crew (o sea, Tom) fue una hazaña memorable (todavía habla de ello). En mi caso la hazaña fue correr y hablar por teléfono al mismo tiempo, dando instrucciones a Gabriel, Jacob y Sivert para que llegaran ellos también al barco. María y Jostein, morroskos de pura cepa, llegaron antes al barco y subieron sin problemas. Pero, allegar Tom y yo vimos que Gabriel, Jacob y Sivert aun no habian llegado. Cuando por fín los vimos, el barco había empezado a zarpar! Y entonces, los jóvenes corren veloces hacia nosotros, Tom y yo vemos partir el barco compungidos, y dentro Meritxell y Paloma gritan : "QUE PAREN EL BARCO!". Y lo paran. Y lo arriman de nuevo al puerto y nos dejan subir. Increíble!  Nunca antes pensé que se podia parar un barco por nosotros... pero ahí está, una prueba más del espíritu morrosko!

Foto de grupo después
del paseo por el mar de Mármara


El paseo por el mar de Mármara fue muy relajante y divertido, probamos el te de manzana y vimos el puente del Bósforo desde abajo. Meritxell es una guia estupenda y consiguió que vieramos 6 los TOP 10 en nuestros 4 días. Meritxell, Peter, Irina y Nils acabaron con 7 TOP 10, los demás ( excepto Espen que lo ha visto en recepción oficial) nos conformamos con ver el Palacio de Dolmabahce desde el barco. 


La Mezquita Azul, mirada de Espen


Por la tarde fuimos a la cisterna y visitamos la Mezquita Azul. Todo muy tranquilo, para conservar la buena forma para la carrera del domingo. Las fotos de Espen hablan por si mismas. Se necesita saber mirara de una forma especial para poder hacer estas fotos. No todo el mundo tiene ese don  y esta claro que Espen sí lo tiene, fijaros qué mirada!

La cisterna romana, vista por Espen


Domingo 16 de octubre. Desayuno a las 6:30 y salida en grupo en autobús hacia la parte asiática de Estambul.  Vivimos como siempre el ambiente supersolidario a la espera de que empieze la carrera. Yo hablo por los codos en francés (que me está pasando?)  y Meritxell consigue una tirita de unos chinos super simpáticos (hablando en inglés). Perdemos a Gabriel y a Sivert (claro!). Jostein se va la otro lado de la carretera con los maratonianos. Paloma, Espen, María, Meritxell y yo nos quedamos con los de la camiseta azul (los de los 15km).


Espen y Paloma empezaron y acabaron
juntos, con este mismo humor de perlas :-)


Empieza la carrera. Globos rojos por todas partes, muchas camisetas azules y subida por el puente. Esta nublado, pero no llueve. Qué bien! Sólo es un kilómetro de puente. Pasa tan rápido que me tengo que parar para no pederme las vistas de Estambul sobre el mar de Mármara.  La carrera va bien, llega una bajada que casi me destroza las rodillas, y hay muchos carteles políticos que no entiendo. Entonces, hacia el Km no 8, cuando las camisetas verdes empiezan a desaparecer, me juego una mala pasada. En vez de dejarme llevar y concentrarme en acelerar el ritmo de mis piernas empiezo a pensar cómo voy a poder enviar las solicitudes de los tres projectos con los que tendría que estar trabajando. La mala conciencia pesa. Y pesa en las piernas! No reaccioné al ver a Meritxell, a la que casi no pude saludar al cruzarme con ella, pero si lo hice cuando al doblar la carrera y ver que me seguían los que corrían con sillas de ruedas. Hasta ahí! Estonces, me volví a concentrar y los últimos kilómetros fueron una gozada. Lo mejor: los gritos de ánimo de los morroskos a la llegada. Gritasteis tanto que los que iban a mi lado ( que era de Euskari) se pesaron que iba por ellos (que también) y se pusieron contentísimos!!

El tiempo de mi carrera fue lamentable, pero al menos tengo diploma y el consuelo de haber sido la única que corrió y pudo subir las escaleras y bajarlas sin problemas al dia siguiente. Comimos en la terraza panoramica de nuestro hotel, y bebimos un vino Shiraz, del que no recuerdo el nombre pero me queda un sabor estupendo.

De compras en el Gran Bazar,
con María
Por la tarde, visita relajante al  Hamami y cena de restitución con concierto (humm) en un restaurante cisterna.

Al dia siguiente, me quedé trabajando en el hotel ( aligerando la conciencia)  mientras el grupo se reunía en el palacio de Topkapi. Cominos juntos en un restaurante que Meritxell había encontrado, y que confirma sus calidades de guía estupenda y luego nos fuimos al Gran Bazar. La tarde de compras con María, eligiendo toallas y manteles, gozando del tacto del lino y de algodón fue inolvidable. Y a mi que no me gusta ir de compras! Por la noche, nos fuimos a celebrar nuestro último día completo en Estambul a la zona de la torre Galatea y nos pasamos una hora eligiendo restaurante para los 13. Fui muy divertido, por que la zona estaba llena de vida y habia mucho donde elegir. Por eso es aún más sosprendente que eligieramos el único restaurante-lavandería de dinero negro. de la zona!!!  Pero lo pasamos bien, hablamos por los codos y decidimos seguir el año que viene con un nuevo objetivo morrosko.

Al dia sigiente nos despedimos de Paloma y Espen en el Hagia Sofia. Nos dejamos imbuir de la luz del centro del universo, y visitamos punto a punto este museo que ha sido la primera catedral cristiana  y una de las mezquitas más importantes del mundo musulmán y dónde la historia, año tras año, ha ido dejando su huella.   Un punto álgido de armonia en nuestro viaje!

Nos despedimos de Meritxell, Petter, Irina y Nils en el restaurante fantástico del dia anterior, despues de que Jacob y Tom se hubieran despedido de su Kebab habitual ( que no se podía comparar en nada a lo Jacob come en Oslo..). Y despues de la última visita a las pastelerias, cargados de delicias turcas, nos fiumos al aeropuerto.

En el aeropuerto, todavía con el subidón de estos cinco días hicimos balance con las tres preguntas.
- Qué es lo que más os ha gustado?
- Qué es lo que más os ha sorprendido?
- Qué es lo que habeis aprendido?

A mí, lo que más me gustó fue la armonia del Hagia Sofia, un monumento a dónde nos tendría que llevar la tolerancia.
Lo que más me sorprendió fue que Gabriel no pudiera doblar las rodillas después de su hazaña maratoniana. Hasta a los 18 años y en pleno vigor físico, un maratón sin entrenar se paga!
Lo que he aprendido es que el hamami, no es primordialmente un baño sino una sauna. Y que el espíritu morrosko ya no me va abandonar jamás!

Y a vosostros?

Morroskos en Estambul 2011

4 comentarios:

  1. Salve morroska! Tu informe me ha hecho revivir nuestra fabulosa aventura en Estambul. Lo hiciste fenomenal y tienes que estar orgullosa de tì misma. Y què fotos! De todos modos, y si quieres mejorar tu marca en Estambul, cuenta conmigo, que quiero volver. Se me había olvidado el minuto que pasamos juntas en el Paraiso mientras comìamos ese delicioso dulce de pistacho a la salida del Gran Bazar. Y te agradezco tu paciencia durante mi compra de toallas. Que no secan nada! Muy bonitas, pero las voy a tener que usar como toallas de verano. Y la bufanda por la que regateè tanto y que comprè por 15 euros? La venden en todos los puestos callejeros en Roma por 5. Pero aùn asì, me la pondrè recordando la maravilla de Estambul. Y ahora què hacemos? A mì se me ha quedado un vacìo. Te apuntas a Roma en el 2012? Ànimo, morroska!

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  2. Si, si, la marca hay que mejorarla! Desde luego.
    Por cierto, eso de que las toallas no secan nada, ya me lo parecía a mí porque yo cogí tres toallitas para la cocina y son un desastre. Pero el mantel es precioso! Lo he usado ya tres veces y cada vez los invitados comentan el brillo que tiene. Un exitazo, vaya qué bien!

    Ahora que Gariel y yo ya hemos cumplido, hay que abrir el nuevo blog. Que hemos de decidir a dónde vamos el año que viene, morroskos!

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  3. Leonor, !qué gusto recordar todos los buenos momentos que pasamos juntos en Estambul!

    Tu informe es el broche de oro a nuestra epopeya entre Asia y Europa.

    ?Qué nuevas aventuras nos deparará el destino?
    ?Qué nuevos retos impondremos a nuestros cuerpos y nuestras mentes?

    El blog sigue abierto a la imaginación y la audacia de todos los morroskos.

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  4. Que chulo, Leonor, leer tu informe. Al leerlo se acerca Istambul hasta aqui, y estoy tan contenta de habernos lanzado a la aventura. Nos ha salido tan bien ! Además, despues de los elogios que me has hecho -de los que no merezco la mitad- ya no paso por la puerta.

    Un abrazo, morroska, que lo importante es participar y llegar a la meta. Si además lo hacemos rápido es un plus, pero el honor y la gloria son para todos !!

    Carpe diem!

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