domingo, 5 de junio de 2011

Entrenamiento del domingo 5 de junio

El dia amació soleado con un sms de Paloma. " Estoy mala. Tengo migraña". Qué pena! habíamos planeado un pleno total después de la euforia de tener ya preparados todos los detalles prácticos del viaje a Estambul. Nos quedan los detalles culturales, pero esos se ultiman con pacer y paladeándolos. Los detalles físicos (o sea  los relacionados con la carrera, que es la razón primordial del viaje), los estamos trabajando a fondo, cómo se demuestra más adelante.

Así que aún sin Paloma, que seguro se está recuperando, hemos llegado tres morroskas con buen rollo y el cuerpo ligero a la cita de Sognsvann esta mañana a las 10:00.

María, la primera, Meritxell y yo (Leonor) al mismo tiempo, un poco después. Hemos andado primero para calentar, y lo que ha pasado es que nos hemos entablado en conversación y casi nos olvidamos de echar a correr.  Al final, hemos acordado correr despacio ( o sea a mi ritmo, que es el ritmo más adecuado para las conversaciones a tres bandas). El plan inicial: correr 5 vueltas! y  establecer un nuevo récord. Y con ese plan en la cabeza hemos seguido hablando y corriendo suave.

Hemos hablado del nuevo apartamento de María (qué suerte para Anders y Eivind, un apartamento joven en el corazón de Oslo!), hemos alabado las ventajas de lavabos shabys y acordado la necesidad esencial de lavamanos aún en un pequeño WC. Al final de la primera vuelta íbamos discutiendo las ventajas de ordenar las cosas enseguida, de no almacenar inncesariamente y de deshacernos de lo que ya no usamos. La palabra del día: "la impedimenta", algo que realmente no necesitamos al correr.

También hemos hablado de cabañas, casas y sueños, de las ventajas ( y los gastos!) de viajar. Al final de la segunda vuelta seguíamos charlando sin cesar. Los otros corredores con los que nos cruzábamos empezaban a mirarnos sonriendo. No es normal tanta charla y tanta risa en Sognsvann a las 10 de la mañana. :-)

A mitad de la tercera vuelta, la anécdota del día. Meritxell empieza a decir: " Al loro, al loro", y María y yo que no entendemos de qué va lo del loro, la miramos asombradas y seguimos hablando de estudios en el extranjero y distintas convalidaciones. Y de repente, Mertixell se para y dice "Ya está, ya han pasado". Pasado? Qué ha pasado? De qué va lo del loro? Y es que Meritxell estaba fascinada por los tres morroskos que nos habían cruzado en dirección contraria.  Ventajas de este deporte, nos cruzamos con cuerpos adoníseos.

Y entonces, hacia el kilómetro 8,5, el dolor en el pie que he ignorado desde el principio se hace insoportable. No puedo correr y empiezo a cojear. Hoy estreno plantillas nuevas del NIMI y son un desastre. Y yo que quería correr 16 km esta mañana! Me he tenido que rendir...me gusta vencer al dolor, me encanta seguir cuando me duelen las caderas o las rodillas, pero los pinchazos de hoy  en el dedo izquierdo eran absolutamente insoportables. Así que me he arrastrado el último kilómetro y al llegar a la entrada del lago, me he encontrado con Mertixell y María haciendo estiramientos (y charlando). Morroskas solidarias, han decidido no seguir y compartir conmigo la distancia corta.

Los tiempos de hoy: 9,4 km en 1 hora y 12 minutos (una media de 7,8 km/h, velocidad adecuada para seguir hasta los 16km, pero terrible para sólo 9,4km). El pulso de Meritxell iba a una media de 147, cuando normalmente va a 160 cuando ella corre. O sea, que hoy iba bien calmada y sobrada para llegar a los 16 km, como María y hasta yo ( si no hubiera sido por las malditas plantillas!).

La buena noticia: la quema de calorías a esta velocidad es mucho más efectiva. Lo dice Grete Waitz en su libro y Meritxell lo ha podido comprobar hoy con su super reloj de pulso.

Bien, morroskas, no ha sido el día de batir récords. Pero lo hemos pasado fenomenal !

2 comentarios:

  1. Soy María, que no puedo poner comentarios en mi nombre.
    Una mañana muy agradable. Al final acabamos tumbadas sobre la hierba haciendo ejercicios y hablando, y se estaba divino.Propongo que otro día que haga bueno nos traigamos "la restitución" y nos la tomemos sobre la hierba después de correr y estirar.
    Yo me bajé al centro en el T-bane. Al llegar al jernbanetorget vi que tenía que esperar 10 minutos al tranvía. Como eso es un rollo me puse a correr hasta la siguiente parada, y para no esperar seguí hasta la siguiente, etc, etc. Y así, corriendo, llegué a casa. Una cuestaza, pero me lo tomé con muchísima calma. Al llegar a casa mi GPS mostraba 15,1 km. O sea que los corrí! Yo creo que lo hice para postergar el trabajo que iba a hacer en casa, y que al final no he hecho.
    Hasta el martes!!

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  2. Muy buen resumen, Leonor. Lo de los cuerpos adoníseos fue increible, dos jóvenes bien entrenados a torso desnudo, corriendo en sentido contrario al nuestro. Es que bueno, vaya regalo! Lo dicho, casadas...pero no muertas.

    Maria, que bien haberte superado pasándotelo bien en lugar de hacer trabajo de casa. Como ves hoy llueve, tiempo para hacer lo que no hiciste ayer.

    El martes yo me apunto a Sognsvann.

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