Participamos Paloma, Espen, su hijo Eivind, Meritxell, Jostein y María.
Los chicos corrieron 10 km alcanzando la espectacular velocidad media de 14 km/h (ref. Jostein) en su kilómetro más rápido!!!! Eivind corre por lo visto rapidísimo, y los otros tuvieron que esmerarse para seguirle. Para mí esa velocidad es inconcebible. Hurra por los chicos!
Las chicas hicimos 6,6 km en 55 minutos, velocidad media de 7,2 km/h (más sobre esta media después). Como hacía un poco de frío yo llevaba chaqueta, y al poco de empezar la manga me cubrió el GPS y perdimos contacto con el satélite (otra vez!). Por eso no tenemos datos del primer kilómetro. Desgraciadamente, porque en este primer kilómetro nos hicimos un sprint de película. Sobre todo Meritxell, que salió disparada como una flecha. Tampoco estuvo mal Paloma, y yo me quedé la última. Probablemente se batió en ese momento el récord de velocidad puntual, pero al no haberlo documentado, no lo podemos asegurar. Yo por lo menos no he estado más cansada en toda mi vida.
Cuando nos dimos cuenta de que nuestro sprint no había sido registrado, nos vimos en la necesidad de batir un nuevo récord. Para sprints ya no estábamos, y optamos por superar la distancia total de carrera sin parada. Y eso hicimos, e incluso más! Corrimos 1.750 m de un tirón, y los primeros 1.000 m los hicimos a una velocidad media de 10,1 km/h! Esta es nuestra media más alta en un kilómetro. O sea que los récords batidos fueron dos! La velocidad puntual máxima del día fue de 13,7 km/h y la hicimos en nuestros 1.750 m. Y esto significa que hemos batido un tercer récord: el de velocidad puntual máxima en larga distancia. Quiero destacar aquí la hazaña de Paloma, que a los 1.000 m se dio cuenta de que se le había desatado una zapatilla, pero siguió corriendo durante 750 m más. Por lo visto a Usain Bolt le pasó lo mismo en alguna carrera, y como Paloma, siguió corriendo. Paloma ha corrido según mis cálculos cinco días en toda su vida, pero ya está emulando a los más grandes.
Cuando nos acercábamos ya al final del trayecto corrimos 1.000 m más, así, porque nos apetecía, sin darle importancia, y sin el stress de nuevos récords. Estos 1.000 m nos los hicimos a 10,0 km/h. A mitad de esta carrera vimos delante de nosotras pero bastante lejos dos chicas haciendo jogging, atléticas ellas, con gran estilo y de unos 25 años de edad. Sin proponernoslo y con toda naturalidad, las adelantamos!
Por culpa de los problemas técnicos tuvimos que calcular la velocidad del trayecto total basándonos en la memoria de Meritxell, pero el caso es que la velocidad media en los 5,6 km registrados es de 7,6 km/h! Esto indica que a Meritxell le falló la memoria, y que nuestra velocidad media total fue superior a 7,2 km/h.
Al final acabamos con una sesión de estiramientos y otra de gimnasia de suelo, que hicimos tumbadas directamente sobre la hierba mojada sin complejos de ninguna clase.
Se me ha tachado de exagerada (o sea, de adornar las estadísticas), pero en cuanto a resultados me pongo siempre en lo peor. Lo que pasa es que estamos progresando a pasos agigantados y nos cuesta creerlo. He preparado una tabla con nuestros resultados hasta la fecha. Los resultados hablan por sí mismos, y no hace falta escribir estos informes tan largos! A ver si logro meterla en el blogg.
El próximo entrenamiento es el sábado 17 de julio a las 09:30 en Sognsvann, en el bom. Nos hemos apuntado Paloma, Jostein y yo. Meritxell y Petter están ya de vacaciones. Espen se va a la tierra de Borat, Kazajstán, y Paloma le ha rogado que espere a estar en Sitges para comprarse el bañador de este verano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario