martes, 10 de mayo de 2011

Sentrumsløpet 2011, mi primera carrera popular Paloma

Por fín llegó el esperado día del Sentrumsløpet, mi primera carrera popular (Paloma).

Desgraciadamente me pilló algo desmejorada en medio de una migraña, pero no podía perdérmelo esta vez, ¡ya tuve bastante con perderme la Cursa dels Nassos! Así que, algo insegura, me encontré en medio de la parrilla de salida. Sí, parrilla, porque hacía mucho calor y en el último momento me tuve que liberar de una de mis camisetas. Me dejé puesta la camiseta de los morroskos que, aunque no sea técnica, anima mucho.

Hubo pleno morrosko: María y Jostein, Meritxell y Petter, Leonor y Jacobo y Espen y yo (Paloma), parejas de lujo para los 10 kilómetros.

En el pulje 4 estábamos María, Meritxell, Leonor, Espen y yo. ¡Qué suerte! porque justo antes de empezar me empezó a dar un poco de miedo todo el asunto y estar en este grupo es un gran apoyo. Había mucha gente y a mí las grandes aglomeraciones no me gustan nada, así que cuando empezamos a correr yo me preocupé únicamente de no perder a Espen de vista. Espen salió bastante deprisa y yo me esmeré en seguirle todo el rato. Primero cuesta arriba hacia el Palacio Real, literalmente mordiendo el polvo, y así hasta el Frognerparken. Yo no tenía ganas de hablar, o no tenía fuerzas, ni siquiera para mirar mi Garmin, pero Espen me iba animando y me decía, vamos a más de 10 km/h… ya hemos hecho 3 kilómetros.. y así hasta los 5 kilómetros. Yo estaba muerta de calor y sobretodo de sed, ¡necesitaba beber! Hubo que llegar a los 5 km para alcanzar la estación de agua, ¡en vaso! Intenté beber corriendo, pero no se lo aconsejo a nadie. Se me atragantó el agua y casi me ahogo además de mojarme la camiseta, que no es técnica y se queda pegada. Pensé en María con sus botellitas, ¡eso sí que es experiencia!

Espen había ido diciendo que se iba a ir más deprisa a la mitad de la carrera. Y yo, un poco estratégica, le dije entonces que me ayudaba mucho correr con él, que estaba un poco cansada…y él que sabía que había estado mala, se quedó a mi lado unos cuantos kilómetros más, hasta los 8. Espen ya no podía aguantar más y se fue disparado. A mí la carrera se me hizo larga, intenté correr más deprisa para no perder a Espen, pero ya se me había perdido y entonces aparecieron los pensamientos negativos... incluso empecé a dudar de que correr 15 km en Estambul fuese una buena idea. ¿Cómo me había metido yo en esto? En fin, ya había corrido más de 8 km y no era en realidad cuestión de abandonar ahora. Hacía calor y tenía mucha sed, por lo demás me dolía un poco la cabeza, pero las piernas y los pies estaban bien, sin problemas, eso por el buen entrenamiento que hemos ido llevando este invierno.

Al final de la carrera fui testigo de varias situaciones dramáticas, una mujer desmayada que fue llevada en ambulacia. Un hombre de mediana edad que dejó claramente ver que había comido pasta antes de la carrera. Otro en ambulancia.. yo pensé que al fin y al cabo yo no estaba tan mal y que sólo era cuestión de llegar a la meta. Para animarme hablé en voz alta y me dije “ya falta menos” “vamos” Un hombre a mi lado me miró extrañado, al final de la carrera está todo el mundo sin aliento, y yo de repente con ganas de hablar. Y también me entraron ganas de correr. Aceleré y cuando no me faltaban más que unos 50 metros ya estaba dando gritos de júbilo y levantando los brazos (como habíamos acordado).

Espen me esperaba en la meta ¡estupendo!

Tiempo total: 55:47 Velocidad media 10,7 km/h
Número 50 de 141 en mi clase
Número 1118 de 2736 mujeres
Número 3917 de 6284 corredores

¡Un resultado para estar orgullosa mucho tiempo!

3 comentarios:

  1. Felicidades Paloma! Te va a durar mucho el subidón! Lo hiciste fenomenal, sólo basta ver tu posición en la clasificación general.
    Nuestras experiencias respectivas nos muestran que tenemos que trabajar con la parte psicológica. Al fin y al cabo sabemos antes de empezar que si queremos correr deprisa lo vamos a tener que pasar mal por necesidad. Por qué es tan difícil aceptar esto? Todo consiste en aceptar el sufrimiento que al fin y al cabo es pasajero, y disfrutar de los otros aspectos de la carrera. Eso sí, el esfuerzo con mesura, que no hay porque acabar en una ambulancia. Tenemos que hablar de todo esto un día. Ya veo que tú te buscaste una mantra para ayudarte.
    Espen fue todo un caballero por hacerte de liebre. Jostein me contó que coincidió con él en una reunión en UD el lunes y alguien felicitó a Espen por su resultado en la carrera. Espen contestó que podía haber corrido aún más deprisa, pero que corrió con su mujer. Jostein dijo entonces que también había corrido con su mujer, pero que "han hadde ikke tatt hensyn til det".

    ResponderEliminar
  2. Ay que risa en leer el comentario de Maria. Paloma, que tienes un sol de marido!
    Desde luego, tus hazañas no tienen fin. Ese tiempo con dolor de cabeza? Chica, chapeau.
    Cuando estés en forma, los resultados generales de los Morroskos van a hacer un salto cuántico.
    Un abrazo y hasta el próximo entreno, que el domingo me dormí...

    ResponderEliminar
  3. Bravo, Paloma! Lo que consigues con migraña, con subidas, con polvo y sin ambiente. Lo hiciste fenomenal, estás entre el primer tercio de tu clase (y es tu primera carrera), y estás entre la primera mitad de mujeres de todas edades!! Claro que con Espen a tu lado, tienes un apoyo excelente. Imagínate lo que vas a poder hacer en una carrera sin migraña y con más ambiente. Morroska!

    ResponderEliminar