Meritxell y yo celebramos ayer el "mens sana in corpore sano", es decir, nuestra salud integral, entrenando en Frognerparken.
A pesar de haber quedado una hora antes que de costumbre era ya de noche, y además hacía frío. Paloma y yo empezamos andando deprisa para no congelarnos mientras esperábamos a Meritxell. La verdad es que muy animadas no estábamos, pero Meritxell llegó muy contenta, y nos pusimos las pilas.
El GPS lo pusimos en marcha cuando empezamos a correr. Había poca luz y se veía fatal. Mucha envidia nos dio un grupo grande de corredores algunos de cuyos componentes llevaban una lamparita en la frente. Algo así nos vamos a tener que agenciar si seguimos entrenando fuera de noche. A este grupo nos lo encontramos unas cuantas veces corriendo en dirección contraria a la nuestra. Muy dominantes y ocupando todo el camino, pero nosotras no nos dejamos avasallar y no nos desviamos de nuestro trayecto en absoluto, así que nos tuvieron que esquivar. Pequeñas pero matonas!
A lo largo de nuestra carrera pasamos por varios tramos con baches que apenas podíamos ver, y tuvimos que correr alzando las rodillas para controlar mejor. Los bordes de las aceras casi no los veíamos. Y casi no se distinguía a otros corredores, con el peligro de chocar con ellos. Eso sí: correr a ciegas tiene una ventaja, y es que tampoco veíamos a los perros sueltos, un motivo menos de estrés.
Hablamos de muchas cosas, pero esta es la principal: Faltan un año y 9 días para el maratón de Estambul. Lo suyo sería que cuando falte el año saliéramos todos a cenar a un restaurante turco. Hay quorum?
Los resultados técnicos son los siguientes: Corrimos 5,6 km sin paradas con una velocidad media de 8,2 km/h. El kilómetro más rápido lo corrimos a 8,7 km/h, y la velocidad puntual máxima fue de 10,3 km/h. Récords no batimos, pero los resultados son muy buenos teniendo en cuenta la mala visibilidad y que arriesgamos el pellejo corriendo en esas condiciones.
En el último kilómetro incluímos dos vueltas rituales concéntricas alrededor del monolito en sentido contrario a las agujas del reloj, para rejuvenecer. Este ritual nos lo inventamos ayer, pero tiene su punto... Cuando se está arriba en el monolito, y con la noche tan clara que hacía, estaba todo precioso. Y ya para entonces habíamos entrado en calor y nos sobraba la ropa. Acabamos la carrera en la entrada del parque, donde estiramos.
Aunque habíamos empezado con poco entusiasmo, el entrenamiento nos sentó fenomenal. Muy revitalizante! De todas maneras no somos masoquistas, y vamos a investigar la posibilidad de correr en Bislett durante el invierno, en la pista interna, que está aclimatizada. Menudo lujo!
Meritxell se fue corriendo a su casa : 1,4 km extras de carrera. Intrépida! Paloma y yo fuimos corriendo hasta Majorstua. Yo me quedé en la parada del tranvía y vi que Paloma seguía corriendo. Quizás hasta su casa?
Hemos quedado para el domingo 17 en Sognsvann a las 09:00 en el bom. Nos hemos apuntado Leonor, Paloma, Meritxell y yo. Alguien más? Tenemos grandes planes!!!
La verdad es que fue una vuelta muy nocturna, pero el subidón del corredor lo tuvimos de todas maneras !!
ResponderEliminarYo fui corriendo a Thune (parada de bus/trikk). A mi casa hubieran sido 3,6km. Pero 1,4 no esta mal de todas maneras. Hacia una noche preciosa.
Mi rodilla bien (mucho mejor que el sábado pasado). O sea que todo apunta a molestias por haber entrenado demasiado (!).